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lunes, 7 de octubre de 2013

MARXISMO EN DOS FOLIOS

Unos amigos me pidieron que resumiera las ideas de los principales teóricos que inspiraron el socialismo y las ideas progresistas de la izquierda de nuestros días. La finalidad era tener una base ideológica mínima sin tragarse la inmensa literatura existente, trabajo arduo y desesperante para lectores con poco tiempo y ganas, también para quien debe hacer los resúmenes comprometidos. No obstante empezaré con una breve introducción al marxismo “puro”, que se puede conseguir en cualquier enciclopedia, libro de texto de secundaria o en un simple “clic” en internet.

En otra ocasión hablaremos de socialdemocracia, contracultura, anarquismo y otras ideas que conforman el pensamiento ideológico de la mayoría de los que nos llamamos de izquierdas o progresistas. Empecemos hoy pues con el marxismo:


El marxismo

El marxismo es el conjunto de teorías económicas, políticas y filosóficas elaboradas por Marx y Engels a mediados del siglo XIX. La doctrina principal del marxismo es su parte filosófica, que denominaron materialismo dialéctico y materialismo histórico.

Las obras fundamentales en las que se expone el marxismo fueron escritas conjuntamente por Karl Marx (1818-1883) y por Friedrich Engels (1820-1895): La sagrada familia, El manifiesto comunista y El capital. La primera parte de El capital fue escrita por Marx,  la segunda y la tercera fueron escritas por Engels a partir de los manuscritos de Marx.

Las raíces del marxismo se encuentran en el materialismo de Feuerback y en el método dialéctico de Hegel.

La influencia del marxismo ha sido decisiva en los cambios políticos, sociales y económicos del mundo en los últimos 150 años. Gran parte de sus teorías siguen estando vigentes e incluso se hallan presentes en el pensamiento cristiano.

Concepto marxista de la Filosofía

Para el marxismo, la Filosofía no es una especulación teórica sino una filosofía de la praxis (teoría y práctica al mismo tiempo), es decir, una filosofía de la acción, que estudia la realidad socioeconómica con el propósito de transformarla mediante la acción política. El marxismo pretende, en última instancia, acceder a una sociedad comunista.

El materialismo dialéctico

El marxismo sostiene que la realidad primera, única y eterna es la materia (materialismo), luego todo lo que existe es manifestación o producto de ésta. Los fenómenos psíquicos del hombre -la conciencia, el pensamiento, etc.- son sólo productos del cerebro, que es el órgano material corpóreo. Las filosofias idealistas y religiones sostienen lo contrario.

La materia, al ser eterna, no necesita de un creador, lo que supone la negación de la existencia de Dios.

La característica más destacada de la materia es que posee en sí misma el principio del movimiento (materialismo dialéctico). De esta forma, la materia es una realidad con movimiento propio que se despliega en acción y, por tanto, está sometida al proceso dialéctico: tesis o afirmación, antítesis o negación y síntesis o negación de la negación.

* Las leyes de la dialéctica

El marxismo explica el desarrollo de la naturaleza, el progreso de la sociedad y del pensamiento mediante cuatro leyes que se encuentran dispersas en la obra de Marx y Engels y que pueden sintetizarse de esta manera:

1. Ley del cambio dialéctico. No hay nada fijo, toda la realidad está en un
continuo hacerse
, en un perpetuo cambio.

2. Ley de la acción recíproca. El movimiento dialéctico, el cambio de la realidad se produce por medio de un encadenamiento de procesos y fases que surgen unas de otras y que se desarrollan de manera progresiva en el tiempo. Tanto el mundo como la naturaleza y la sociedad evolucionan de esta forma gracias a su automovimiento.

3. Ley de la contradicción. El proceso evolutivo de la realidad se explica por medio de la contradicción: cada cosa se transforma porque está en contradicción consigo misma. Si la contradicción cesara, la vida terminaría.

4. Ley de la transformación de la cantidad a la cualidad (ley del progreso por saltos). Alcanzados ciertos grados de conversión cuantitativa, se produce una conversión cualitativa.

El materialismo histórico

El materialismo histórico es la aplicación del materialismo dialéctico a la historia social.

La historia social, que se basa en factores económicos puramente materiales sigue un proceso dialéctico en el que cada etapa histórica (tesis) da origen a otra que se le opone (antítesis) y de cuya oposición se origina una nueva etapa cualitativamente distinta a la anterior (síntesis).

*La lucha de clases

La historia se mueve en virtud de la lucha de clases. Las sociedades están divididas en clases sociales, una de las cuales es la explotadora -empresa o capitalistas- y otra la explotada - trabajadores  o proletarios-. Así, en la antigüedad existían amos y esclavos; en la Edad Media, señores y siervos, y en la Edad Moderna, capitalistas y proletarios.

Según el marxismo, las clases sociales están determinadas por la economía, un individuo pertenece a una clase social o a otra dependiendo de sus medios económicos y la función social que desempeñe. Marx sostenía que la clase obrera se hallaba en una situación pésima, puesto que su función social le impedía gozar de seguridad e independencia aunque sus condiciones económicas fuesen buenas.

*Proceso de producción industrial

Para el marxismo, la sociedad es en resúmen un medio organizado de producción por el trabajo. El fin de la sociedad es la producción .


Antiguamente, la producción se conseguía artesanalmente, mediante actos individuales, cada individuo realizaba su trabajo independientemente. Actualmente esta producción se lleva a cabo por medio de máquinas, lo que precisa de un trabajo colectivo. Esto da lugar a una producción de carácter industrial, que despoja a la persona de su individualidad, alienándola.

El proceso de producción industrial conlleva la división de la sociedad en dos clases distintas: la capitalista, que aporta el capital, y el proletariado, que aporta el trabajo.

El proletariado o clase trabajadora se encuentra en una situación desfavorable frente al capitalismo ya que obtiene por su trabajo un valor que no está en relación con lo que se consigue por la venta o intercambio de esa producción. Esta diferencia o plusvalia origina un enriquecimiento del capitalista y, por consiguiente, una desigualdad progresiva entre esta clase y la proletaria que va a dar lugar a una irreconciliación entre ambas.

De este modo, el capitalismo constituye el primer momento del proceso dialéctico, la tesis, y el proletariado que se opone a la anterior constituye la antítesis.

La síntesis "final" o conclusiones del marxismo


La parte más polémica del marxismo fue y sigue siendo, para sus detractores y sus propios seguidores, la conclusión de que  el capitalismo y el proletariado se deberían enfrentar en una revolución socialista que sólo triunfaría si se implantase la dictadura del proletariado. Al final de esta lucha se impondrá la sociedad comunista que constituye la síntesis y que se caracteriza por la desaparición de clases sociales y, por tanto, de la lucha entre ellas.

Esta conclusión, realizada en una época y en un contexto socio-político y económico muy diferente a nuestros días, es la que más miedo da a la hoy clase media de nuestra sociedad y no sin razón.

El problema está en entender ese «enfrentamiento» como inevitablemente violento (revolución rusa, china o cubana) o progresivo (socialdemocracia europea o vía chilena de Allende). La vía violenta, como es sabido a la vista de la historia, ha producido dictaduras que poco tienen que ver con las pretensiones marxistas iniciales y que producen reacciones anti socialistas entre los que la han padecido. La vía pacífica y progresiva es la única que se ha demostrado realizable: El estado de bienestar (economía mixta y de protección social) que hemos conocido en Europa después de la segunda guerra mundial es la prueba.

También es problemático el hecho de entender «dictadura del proletariado» de forma literal, unos lo entienden como dictadura del «partido de vanguardia» (socialista o comunista) y otros lo entendemos como «imposición de la mayoría sobre la minoría». El primer caso es el empleado en la vía violenta expresada en el párrafo anterior. Y el segundo es el empleado en unas elecciones democráticas donde la mayoría de los votantes (proletariado) impone temporalmente los cambios a través de sus representantes libremente elegidos. Ese es el sentido de esa «dictadura» no literal.

En otro momento me referiré a la socialdemocracia y a otra versión «marxista» mucho menos académica.


Libros recomendados:


Películas recomendadas:






miércoles, 6 de marzo de 2013

CHÁVEZ HA MUERTO



Hugo Chávez Frías, presidente electo de Venezuela ha muerto a los 58 años de edad. Tras casi dos años de lucha contra el cáncer (la misma enfermedad que padecen varios presidentes latinoamericanos afines) el “dictador”, como gusta llamarle el facherío, ha caído en Cuba. Su carisma personal y político no deja indiferentes en Venezuela, su país, ni en la América latina.

martes, 15 de enero de 2013

BREVE REPASO A LOS ORÍGENES DEL NEOLIBERALISMO ECONÓMICO


Tras cinco años de crisis económica, desde la quiebra del cuarto banco financiero de los Estados Unidos (Lehman Brothers) en 2.007, pocos lectores pueden dudar ya de que estamos frente a una crisis global que arrastra al abismo gobiernos y economías nacionales de todo tipo y color. Es la crisis más profunda que se ha vivido desde hace ocho décadas, cuando el “crack” de 1.929, y pese a la experiencia conocida se siguen cometiendo los mismos errores: idénticos en los orígenes que condujeron al “crack” y a la quiebra de Lehman Brothers e idénticos en la forma de resolver los problemas, lo que de nuevo condujo posteriormente a la llamada “gran depresión” de los años 30 y a la “recesión” que conocemos en estos momentos.

Pero lo que interesa resaltar ahora es el porqué de una situación que se mantiene de forma artificial sabiendo que en el pasado la solución fue bien sencilla: Hacer que circule el dinero. Es obvio que una empresa sin crédito no puede funcionar y este es el principal problema. Los bancos y entidades financieras invirtieron nuestros ahorros en las famosas “sub-prime” o hipotecas basura de clientes que no podían devolver los préstamos a poco que viniese una pequeña “gripe” económica y eso es lo que ocurrió. Hoy los bancos, cajas de ahorro y entidades financieras no pueden dar créditos a las empresas porque no tienen dinero suficiente, lo han malgastado. Peor aún, tampoco podrían devolver los ahorros de sus clientes en un hipotético caso de que fuésemos todos a sacar nuestro dinero de nuestras libretas y cuentas corrientes, lo que se conoce como “el corralito argentino”.